¿En qué consiste?
El lipofilling utiliza grasa obtenida del propio paciente, que se procesa e infiltra en otra zona para aportar volumen y mejorar contorno. Se aplica tanto en áreas faciales como corporales según indicación.
Es una técnica útil cuando se busca un resultado orgánico y una integración más natural del tejido transferido.
¿Cuándo la recomendamos?
- Déficit de volumen en rostro o cuerpo.
- Necesidad de corregir asimetrías suaves.
- Pacientes que prefieren tejido propio en lugar de implantes o rellenos.
- Casos combinados con liposucción para remodelar y reaprovechar grasa.
Tomar de donde sobra, poner donde falta
La clave está en seleccionar bien zonas donantes y receptoras, y explicar que una parte de la grasa se reabsorbe de forma normal durante los primeros meses.
Recuperación orientativa
Inflamación dual
Hay recuperación tanto en la zona donante como en la receptora.
Actividad suave
La evolución inicial suele ser llevadera con cuidados básicos y seguimiento.
Volumen más estable
Empieza a apreciarse qué parte del injerto se integra mejor.
Resultado asentado
Se estabiliza el volumen superviviente del injerto graso.
