¿En qué consiste?
La reducción mamaria disminuye el tamaño del pecho y lo remodela para conseguir una proporción más ligera, cómoda y armónica. Además de quitar volumen, la cirugía suele elevar el pecho y recolocar la areola.
Es una intervención muy agradecida cuando el exceso de peso mamario condiciona dolor cervical, marcas del sujetador o dificultad para hacer deporte.
¿Cuándo la recomendamos?
- Dolor de espalda, cuello u hombros por el peso mamario.
- Rozaduras o irritación en el surco submamario.
- Limitación para vestir o hacer ejercicio.
- Deseo de una silueta más proporcionada.
Menos peso, más equilibrio
No se trata solo de hacer el pecho más pequeño, sino de dejarlo mejor posicionado, simétrico y coherente con el resto del cuerpo.
Recuperación orientativa
Molestia controlada
Reposo relativo y sujetador postquirúrgico continuo.
Más ligereza
La sensación de descarga en cuello y hombros suele notarse pronto.
Deporte progresivo
Se reintroduce actividad física según evolución y revisiones.
Resultado asentado
El pecho adquiere su forma más estable y la cicatriz sigue madurando.
