¿Qué es un Mommy Makeover?
El Mommy Makeover es una combinación quirúrgica diseñada para mujeres que, tras el embarazo y la lactancia, presentan cambios estructurales que la dieta y el deporte no resuelven: flacidez abdominal, diástasis de los rectos, descenso o pérdida de volumen mamario y acúmulos de grasa localizada.
En lugar de afrontar cada cambio en cirugías separadas, el Mommy Makeover reúne en una sola intervención los procedimientos que tu anatomía requiere — habitualmente abdominoplastia, mastopexia o aumento de pecho y liposucción — bajo una única anestesia y un único postoperatorio.
¿Eres candidata?
El Mommy Makeover está indicado si:
- Has terminado los embarazos y la lactancia hace al menos 6 meses
- Estás cerca de tu peso estable (no en proceso activo de pérdida de peso)
- Presentas flacidez abdominal o diástasis que el ejercicio no corrige
- Tu pecho ha perdido volumen, firmeza o ha caído
- Hay grasa localizada que no responde a hábitos de vida
- Tu salud general permite cirugía combinada con anestesia general
Una sola recuperación, un resultado armónico
Operar abdomen y pecho en una sola sesión reduce a la mitad el tiempo de baja, el coste de hospitalización y el impacto emocional vs. dos cirugías separadas. La planificación conjunta también garantiza armonía corporal: el resultado del pecho se calibra contra el del abdomen, no por separado.
Procedimientos que se combinan
Postoperatorio
1–2 noches de ingreso
Reposo controlado con analgesia. Drenajes 48–72h.
Reposo activo
Faja compresiva, sujetador postquirúrgico, paseos cortos.
Trabajo sedentario
Reincorporación progresiva. Conducción a partir de la 3ª semana.
Actividad física
Cardio suave en la 6ª semana, fuerza progresiva desde la 8ª.
Resultado final
Cicatrices maduradas, volumen estabilizado, contorno definitivo.
Mommy makeover en Barcelona: cómo se decide qué incluir
Un mommy makeover no es un paquete cerrado: es el plan que combina, en una o dos intervenciones, las cirugías que corrigen los cambios del embarazo y la lactancia. Cada paciente lleva una combinación distinta, que se decide con tres preguntas:
- ¿Qué le pasó al pecho? Si se vació, aumento de pecho; si cayó, elevación de pecho (mastopexia), con o sin implante; si creció y pesa, reducción de pecho.
- ¿Qué le pasó al abdomen? Piel sobrante y diástasis se tratan con abdominoplastia; grasa localizada con buena piel, con liposucción.
- ¿Cuánto tiempo puedes dedicar a recuperarte? Combinar ahorra una anestesia y una baja, pero alarga la cirugía; a veces es más seguro dividirla en dos tiempos.
El momento ideal es con el peso estable, al menos seis meses después de terminar la lactancia y sin planes de nuevos embarazos a corto plazo. Hay que organizar ayuda en casa las primeras semanas, sobre todo si los niños son pequeños y hay que cogerlos en brazos.
Tienes la recuperación semana a semana en la guía de recuperación del mommy makeover. La consulta es gratuita, en Av. Diagonal 399 (Eixample, Barcelona) o por videollamada, y la misma cirujana planifica, opera y revisa todo el proceso.
Riesgos y complicaciones del mommy makeover
Toda cirugía conlleva riesgos. La mayoría de las complicaciones son poco frecuentes y tienen solución, pero es tu derecho conocerlas antes de decidir: forman parte del consentimiento informado que firmarás con la Dra. Liuzza. En el mommy makeover las más relevantes son:
- Suma de los riesgos de cada procedimiento: los propios de la abdominoplastia (seroma, cicatriz, retraso de cicatrización), de la cirugía mamaria (contractura capsular, cambios de sensibilidad, cicatrices) y de la liposucción (irregularidades).
- Mayor riesgo tromboembólico: una cirugía más larga aumenta el riesgo de trombosis; por eso se pauta heparina, medias de compresión y deambulación precoz, y se limita la duración de la intervención.
- Recuperación más exigente: necesitarás ayuda en casa las primeras semanas y no podrás coger peso, incluidos los niños pequeños.
- Hematoma, seroma o infección: poco frecuentes; se tratan con drenaje o antibióticos.
- Asimetrías: pueden requerir retoque una vez estabilizado el resultado.
- Cambios con futuros embarazos: un nuevo embarazo puede modificar el resultado; conviene haber completado la maternidad.
Cómo reducimos estos riesgos
Estudio preoperatorio completo (analítica y valoración por el anestesista), intervención en un centro sanitario autorizado con quirófano acreditado, técnica quirúrgica meticulosa, profilaxis antibiótica y antitrombótica cuando está indicada, instrucciones claras por escrito y seguimiento directo por la propia cirujana en todas las revisiones. Si en el postoperatorio notas fiebre, dolor que va a más, sangrado o una hinchazón brusca, contacta con la clínica sin esperar a la siguiente revisión.